Terapia Sistémica

El individuo no es un ser aislado

¿Qué es la terapia sistémica?

Se denomina terapia sistémica a la corriente humanística que plantea que el individuo no es un ser aislado y como tal hay que conocerlo en relación con sus sistemas de pertenencia más importantes (familia, pareja, amigos, trabajo.) y enmarcado en su sistema cultural, para poder comprenderlo en su totalidad.

Esta rama de la psicología no trata al individuo de manera individual y aislada, sino desde un enfoque relacional. Se concibe a la persona como parte de diferentes grupos de pertenencia, siendo el más importante la familia.

Esta corriente se centra en trabajar aspectos fundamentales como la comunicación, la evaluación y reestructuración de la jerarquía, el poder en las relaciones, la narrativa, mitos y legados familiares e identificar qué conductas se han establecido como patrones habituales de comportamiento en el sistema y están impidiendo que tanto el individuo como la familia puedan avanzar.

Terapia sistémica familiar

¿Cuál es el proceso de una terapia sistémica?

El encuadre más habitual de la terapia sistémica es el familiar, sin embargo, es igualmente aplicable de forma individual o en pareja.  A lo largo de sus sesiones, se guiará al paciente con el fin de desengranar las consecuencias de su funcionamiento habitual en sus relaciones y detectando los roles y modo de comunicación que suele tener. El paciente tras una terapia sistémica logrará potenciar sus recursos individuales, mejorar sus patrones de comunicación y establecer relaciones más sanas y adaptativas con su entorno.

El número de sesiones necesarias dependerá de cada caso, no pudiendo determinarse a su comienzo y dependerán de la evolución del tratamiento.

Principios en los que se basa la terapia sistémica

Desde la terapia sistémica se estudia la familia desde el ciclo vital, distintas etapas a las que se van a ir enfrentando sus miembros. Éstas pueden ser normativas (adolescencia de un hijo) u no normativas (fallecimiento repentino de un miembro, divorcio, etc.). Ante estas crisis la familia debe tener la flexibilidad de adaptar su funcionamiento a las nuevas demandas del entorno.

Sin embargo, en ocasiones la familia tiene ciertas resistencias a modificar este funcionamiento familiar, ya que durante toda su historia han ido generando pautas y reglas acerca de cuándo y cómo deben relacionarse, lo que da orden y coherencia a su sistema y generar sus propias pautas de interacción . Cuando esta normativa familiar no se actualiza ante estas distintas crisis se produce un estancamiento, lo que afecta al clima emocional, la estabilidad y las relaciones entre sus miembros, además de afectar al crecimiento individual de cada uno.  

Ante estas problemáticas la terapia sistémica se centra en identificar los patrones disfuncionales dentro del funcionamiento del sistema con el fin de mejorar sus patrones de comportamiento, trabajando sus recursos (comunicación, expresión emocional, potenciar habilidades individuales y familiares.. ) parar lograr una mayor la flexibilidad y  adaptabilidad familiar ante futuras crisis.

Terapia sistémica en Zaragoza