Cómo ayudar a una persona con ansiedad: consejos y recomendaciones

Cómo ayudar a una persona con ansiedad

Cómo ayudar a una persona con ansiedad: consejos y recomendaciones

Convivir con la ansiedad no es fácil para quien la padece, pero tampoco para quienes conviven con esa persona. Si estás cerca de una persona con ansiedad, habrás notado que está más nerviosa e inquieta y que presenta dificultad para concentrarse, e incluso para mantener una conversación contigo sobre un tema que no gire en torno a su preocupación. En definitiva, la sientes desconectada.

Si quieres ayudarle es fundamental que conozcas qué es la ansiedad y aprendas a identificar si se trata de un estado o una crisis de ansiedad sabiendo diferenciarla incluso de otras patologías como puede ser el estrés. De este modo, entenderás qué es lo que le está ocurriendo y podrás poner en práctica los consejos que te ofrezco.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es un síntoma de que la persona se está preparando ante algo que percibe como peligroso o amenaza. Se experimenta tanto a nivel cognitivo (pensamientos) como físico (aumento de frecuencia cardiaca, nerviosismo) y conductual (evitación o huida, entre otros). Éstos son irracionales, excesivamente intensos y anticipatorios, el pensamiento gira en torno a lo que podría ocurrir.

Con un sencillo ejemplo vamos a ver qué es la ansiedad:

Imagina que por unos días instalan un circo cerca de tu casa y acaban de anunciar que se ha escapado un león.  Sentirás miedo, y te pondrás en marcha para ponerte a salvo.

En este caso, la amenaza es real y percibirla te permite prepararte para el peligro.

Cambiemos de situación. En esta segunda, acaban de instalar el circo cerca de tu casa, todo va con normalidad y hay medidas de seguridad suficientes para que ningún animal de escape. Sin embargo, no puedes parar de pensar ¿y si se escapa un león?, ¿y si se descuidan los trabajadores? Con estos pensamientos de forma constante, decides no salir de casa más que lo necesario, cuando sales sientes palpitaciones, te pones nervioso cada vez que alguien te habla del circo y estás constantemente comprobando las noticias para ver si hablan del famoso león.  En este caso, ¿es el león una amenaza real? No. Esto es la ansiedad, el ¿y si?. El león representa las preocupaciones que tiene una persona con ansiedad, son amenazas irreales, la persona se anticipa a lo que pueda pasar. Ante este “¿y si?” nuestra cabeza y nuestro cuerpo detectan amenaza y se preparan para responder

Ayudar a una persona con ansiedad

Trastornos derivados de la ansiedad

La ansiedad es un síntoma que está presente en muchos de los trastornos psicológicos y puede adoptar diversas formas de expresión. Desde el enfoque desde el que yo trabajo los distintos trastornos de ansiedad me sirven a nivel profesional para identificar más claramente los síntomas. Sin embargo, en el trabajo con el paciente lo importante es identificar qué circunstancias de su vida están generando estos síntomas, para poder realizar los cambios necesarios que hagan que la ansiedad ya no tenga lugar. Además de enseñarle a reconocer y gestionar sus síntomas y aprender otras estrategias de afrontamiento más adaptativas.

Algunas de las formas más frecuentes de la ansiedad son:

Ansiedad generalizada: este es el más frecuente en consulta. La persona convive con la ansiedad de forma diaria, y esto comienza a influir en todos los ámbitos de su vida.
Trastorno Obsesivo Compulsivo: vemos esta tipología cuando la persona tiene, pensamientos intrusivos de forma obsesiva y necesita desarrollar compulsiones; conductas que le ayuden a calmar el malestar que le generan dichos pensamientos.
Trastorno de pánico: la persona experimenta diversos ataques de pánico, episodios bruscos de intensa angustia y miedo, acompañado de síntomas físicos (palpitaciones, sudor, miedo a morir o náuseas, entre otros).
Agorafobia: la persona experimenta ansiedad en lugares o situaciones en los que escapar puede resultar complicado, o donde sea difícil encontrar ayuda en caso de que apareciera una crisis de angustia.
Trastorno de Estrés Postraumático: tras sufrir un evento traumático que ha generado un fuerte impacto tanto a nivel emocional como físico, la persona experimenta síntomas de ansiedad al recordar o exponerse a estresores.
Fobias específicas: la persona experimenta un miedo desproporcionado al elemento temido y padece síntomas de ansiedad cuando se expone o simplemente piensa en él.

La crisis de ansiedad

Una crisis de ansiedad es un episodio de miedo y angustia muy intenso que puede responder a una situación específica como un examen, un trabajo importante, una mudanza, etc.

La persona comienza a tener pensamientos que giran en torno a esa situación y a todo lo que teme que podría ocurrir. Los pensamientos van acompañados de síntomas físicos (aumento de la frecuencia cardiaca, sudoración o sensación de “nudo en el estómago”, son los más frecuentes). Estos síntomas suelen desarrollarse de forma gradual e incitan a la persona a actuar. La huida puede ser un modo de hacerlo.

Diferencia entre estado de ansiedad y crisis de ansiedad

Cuando hablamos de ansiedad, diferenciamos ansiedad estado y ansiedad rasgo.

Con ansiedad rasgo nos referimos al estado de ansiedad y es el modo de afrontamiento que puede tener una persona que tiende a responder desde la ansiedad, en terapia trabajaríamos con él o ella ese modo de afrontamiento para aprender a identificar y gestionar sus síntomas.

La ansiedad estado, se refiere a un episodio más concreto que responde a una situación específica, donde podríamos enmarcar una crisis de ansiedad.

¿Cómo identificar un caso de ansiedad?

El primer paso para ayudar a esa persona o familiar es saber si realmente padece de ansiedad. Para ello, es muy importante conocer los 3 componentes de la ansiedad así identificarla rápidamente y podremos comprender cómo se siente esa persona.

  1. La parte cognitiva y la más subjetiva. La componen los pensamientos intrusivos que tiene la persona. Es muy frecuente lo que llamamos rumiación, la persona está enganchada en un pensamiento o idea y le resulta complicado salir del bucle.  Estos pensamientos generan en la persona miedo, preocupación y alarma y son el componente central de la ansiedad y enciende la alarma para activar a los otros dos.
  2. El cuerpo recibe esa alarma de peligro y el sistema nervioso comienza a funcionar y a prepararse para ese supuesto peligro, aunque éste no sea real. Esta es la parte física de la ansiedad. Aquí la persona dependiendo del nivel de ansiedad que experimente experimentará distintos síntomas, siendo los más frecuentes: aceleración cardiaca, sudoración, temblor, aceleración respiratoria o tensión muscular.
  3. Y con este estado, ¿Cómo responde la persona? ¿Qué hace? Esta es la tercera pata, lo que más fácil vemos y donde habremos detectado que nuestro familiar o amigo sufre, la parte conductual o motora.

Si sufres ansiedad o quieres ayudar a un familiar que la padece, trata de observar estos tres componentes y concretarlos con preguntas dirigidas a cada uno de ellos. Veremos algunos ejemplos en el apartado “Cómo ayudar a personas con ansiedad”.

¿Cómo diferenciar ansiedad y estrés?

Tras conocer los componentes de la ansiedad, es más fácil entender que en momentos puntuales es adaptativo que nuestro cuerpo se prepare para responder a una situación de peligro. Sin embargo, ¿es adaptativo que se prepare para actuar ante peligros no presentes o no reales? A los “y si”.

A continuación, te cuento la diferencia que hay entre ansiedad y estrés. El estrés si responde a un peligro real y nos prepara y ayuda a rendir más ante una entrega de trabajo o a correr más si nos están persiguiendo, sin embargo la ansiedad responde a un “y si..” continuo y nuestro cuerpo trabaja innecesariamente.

ESTRÉS
ANSIEDAD
La persona responde a una exigencia del entorno mayor a la habitual
Respuesta más frecuente al estrés. Hay quienes responden de otro modo, con depresión, ira o evitación.
Responde a una necesidad y alerta real
¿Y si? Pensamientos y alertas no reales
Debe activarse para cumplir con las demandas puntuales del entorno
Este estado no responde a una demanda puntual del entorno, sino que se prolonga en el tiempo y se convierte en habitual
Necesario y adaptativo en ciertos momentos: una competición, entrega de un proyecto ..etc.
Impide a la persona concentrarse, está en bucle con ciertos pensamientos. Puede experimentar distintos síntomas

Tener presente estas diferencias es clave para poder explicárselo a la persona que está sufriendo, que ésta vea que la ansiedad se ha convertido en lo habitual y esto no es sano. Debido a la rapidez, inmediatez y altas exigencias con las que vivimos actualmente, parece que vivir en un estado de ansiedad constante es lo “normal” y es el modo de llegar a todo. Sin embargo, lo que nos está diciendo la ansiedad, es que no estamos sabiendo gestionar de un modo sano la situación que tenemos y es necesario aprender otras herramientas y probar otros modos de afrontamiento.

Cuando ya tenemos unas pequeñas nociones de lo que es la ansiedad y cómo funciona, ¿Qué podemos hacer para ayudar a una persona que tiene ansiedad y convivir de la mejor forma posible con ella?

Cómo ayudar a personas con ansiedad: 6 consejos

1. Habla con tu familiar, amigo o pareja.
Si estás leyendo este artículo seguramente llevarás bastante tiempo observando a esta persona con ansiedad. ¿Se lo has trasmitido? Lo que ocurre en muchas ocasiones es que, quien sufre ansiedad está en un bucle y le resulta muy complicado salir de él, por lo que probablemente no sea del todo consciente de que su ritmo de vida puede llegar a enfermarle.
2. Comunícate desde el cariño, la preocupación y el respeto.
No debe sentirse juzgado sino cuidado. Evita los “deberías” o los “no es para tanto”, es importante que la persona se sienta cómoda para expresarse sin sentirse invalidado.
3. Explícale como le afecta la ansiedad en su vida
Concrétale en qué aspectos de su vida ves que le está afectando la ansiedad y en tu relación con él o ella, cómo sientes que le está perjudicando en las distintas áreas de su vida. Así le ayudarás a ver que la ansiedad está presente de forma habitual y que está interfiriendo en sus relaciones, salud o trabajo. Pero recuerda, no se trata de juzgarle sino acompañarle.
4. Cuidarte es una forma de cuidarle
No te conviertas en el “saco de descarga”, no os ayuda a ninguno. Cuando tienes cerca a una persona con ansiedad ésta puede ser que acuda frecuentemente a ti con el objetivo de descarga y esto a él le sirva como una especie de parche. Descarga y comienza de nuevo el ciclo, vuelve a sobrecargarse y a descargarse. Tal y como hemos dicho, esto no soluciona, sino que es un parche y puede generar en ti cierto malestar cuando la conversación termina. Si sientes que ésto está comenzando a ocurrir de un modo habitual es momento de poner un límite que cuide de ambos, hacer explícito este ciclo vicioso que has detectado y aconsejarle que acuda a un profesional, pues esa solución no le está sirviendo para acabar con la ansiedad.
5. Hazle preguntas dirigidas a que sea más consciente de su ansiedad.
Explícale los tres componentes de la ansiedad y proponle que observe cómo, cuándo y con qué intensidad están presentes. ¿Qué pensamientos intrusivos tiene? ¿en qué partes de su cuerpo lo nota? y ¿qué estrategia está empleando para solucionarlo?, ¿le están sirviendo? Lo ideal es poder realizar este ejercicio con un profesional especializado en temas de ansiedad, pero si logras que lo realice en casa puede ayudarle a conectar con su cuerpo, con las sensaciones físicas que está teniendo y a darse cuenta de lo que le está pasando.
6. Identifica la forma en la que la persona está canalizando su ansiedad.
Cuando la ansiedad se convierte en un estado prolongado, el cuerpo necesita canalizar todo el malestar de algún modo. En este punto cada persona reacciona de una forma, es importante detectar qué es lo que le está sirviendo a esa persona, ya que en la mayoría de las ocasiones son formas poco adaptativas o saludables. Observa si la persona está comiendo más o abusando del alcohol u otras sustancias. También puede ser que la ansiedad genere problemas de sueño, gastrointestinales o con erupciones en la piel. Espero que tras leer esto puedas comprender mejor a la persona que tienes cerca con ansiedad y puedas relacionarte con él de otra forma poniendo en práctica los tips y consejos. Si detectas que la situación continúa y no mejora, te recomiendo que te pongas en contacto conmigo, podré darte más información y veremos cuál es la mejor forma de ayudar a esa persona cercana a ti.

Foto cabecera by Everton Vila on Unsplash

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