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4 dinámicas negativas de pareja

Cada pareja desarrolla su forma particular de funcionar y de comprenderse. Conforme pasa el tiempo y la relación avanza, se van instaurando costumbres, rituales y dinámicas que se convierten en habituales y marcan el devenir de la relación de una forma inconsciente.

Es importante que, como pareja podáis hablar y tratar de ser conscientes de cómo os relacionáis y si alguno de los dos, o ambos no se siente bien con la relación, detectar si habéis desarrollado alguna dinámica negativa de pareja.

Cuando hablamos de una relación de pareja, es importante que tengamos claro que todo lo que se haga debe ser por y para la relación e intentar evitar las conductas que sean destructiva para ésta. La terapia de pareja puede ayudar a hacer evidentes estas dinámicas y sustituirlas por otras mas funcionales.

A continuación, vamos a profundizar en cuatro dinámicas que pueden instaurarse en la relación y que son dañinas si lo han de forma continua.

Las críticas

Sentirte valorado y respetado por tu pareja es uno de los pilares más importantes que sostiene a la relación. Hay dos factores importantes a la hora de evaluar si estamos siendo demasiado críticos.

Por un lado, la frecuencia. La crítica constante cansa, es agotadora emocionalmente y ataca directamente a la valía de la persona. Alguien que está expuesto a una crítica constante va a comenzar a sentirse juzgado y cuestionado en todo lo que haga.

Por otro lado, cómo se está formulando la crítica. ¿Estás criticando para destruir o para construir? Obviamente ninguno somos perfecto y cometemos errores que podemos mejorar, por lo que la corrección es necesaria, pero ésta debe ser constructiva. A la hora de realizar una crítica, trata de centrarte en la conducta en concreto, no en cualidades de la persona.

Otro aspecto importante, ¿cuándo realizar una crítica?

En una relación, sobre todo cuando hay convivencia, por lo general hay dos formas de hacer las cosas. Cada uno viene de una casa y un lugar diferente y, por lo tanto, de una manera particular de funcionar. En algunos aspectos coincidiréis en la forma de organizaros, pero habrá muchas cosas que hacéis de forma distinta. OJO, aquí hay una gran tentación para la crítica que debemos identificar y que es importante manejar. Que tu pareja no haga algo como tu estás acostumbrado a hacerlo, no significa que esté mal hecho.

Dinámicas negativas de pareja: las críticas

El desprecio

El sarcasmo, la burla, la indiferencia, infravalorar o ridiculizar, son algunas de las formas de desprecio más habituales. En muchas ocasiones, estas conductas se ven enmascaradas con el humor y parece que, por ello, no deben afectar a la otra persona.

Es clave no olvidar que, cualquier conducta que signifique falta de respeto, en ningún caso va a ayudar a la construcción de la pareja, sino todo lo contrario, por mucho que se haga “como una gracia”.  Seguro que puedes encontrar otra manera de aportar humor a la conversación. 

Hay un fenómeno en sociología llamado “técnica del pie en la puerta”, consiste en pedir algo sencillo a la otra persona para, a continuación, solicitar algo más difícil o importante. Cuando alguien ha accedido a hacer algo, aunque sea de poca importancia, es más probable que acceda a hacer algo verdaderamente importante.

Con las faltas de respeto ocurre algo similar. Si toleras una falta de respeto pequeña, ya es más probable que las faltas de respeto sean parte de la dinámica de la pareja y que el grado de estas aumente, les hemos “abierto la puerta”.

Es importante que, si eres quien soporta este tipo de conductas, las hagas explícitas y marques un límite claro que indique que no vas a consentir ese tipo relación.

Actitud defensiva

También puede ocurrir que uno de los dos miembros de la pareja sienta que debe estar todo el tiempo defendiéndose o justificándose. Esta dinámica puede aparecer en dos situaciones diferentes:

  • Alguien sometido a la crítica constante, se siente juzgado y atacado, por lo que puede ocurrir que sienta que tiene que estar todo el tiempo defendiéndose y justificando su conducta.
  • La persona no se hace responsable de su conducta y traslada la responsabilidad al otro de forma constante. Ante cualquier aspecto, culpa al otro. Pongamos una situación cotidiana, “¿Has podido llamar para reservar en el restaurante al que iremos el sábado?”, alguien con una actitud defensiva respondería algo parecido a “no, tu me lo tendrías que haber recordado “.

En ambas situaciones se genera la dinámica de defenderse incluso cuando no se está atacando y hace que la persona esté en constante alerta, lo que dificulta poder disfrutar de la relación.

Actitud evasiva

Toda conducta es comunicación y evitar a la pareja, de la forma que sea, bien escribiendo en el móvil mientras te habla, o interrumpiéndola de forma constante, estamos indicando algo y la persona puede sentirse despreciada.

Tendemos a calificar como conductas agresivas o faltas de respeto los comportamientos de carácter agresivos o explosivos, sin embargo, la indiferencia o el silencio pueden ser, en muchas situaciones muy dañinos para quienes lo sufren.

Esta actitud puede aparecer de forma puntual, por tener dificultad a abordar algún tema, en cuyo caso mi recomendación es que tratéis, como pareja de abordarlo de una forma distinta.

Sin embargo, esta también puede ser una actitud generalizada, lo que complica la comunicación en la pareja y la expresión emocional. Esto genera en el otro miembro de la pareja mucha frustración, siente que tira sólo del carro y le falta la otra parte importante de la pareja para salir adelante.

Cómo evitar problemas de pareja

Si has identificado a tu pareja en alguna de estas conductas y sientes que es algo que no sabes manejar, te recomiendo que te pongas en contacto conmigo. Juntos podremos explorar qué tipo de comunicación y qué dinámicas estáis teniendo como pareja y trabajar para construir dinámicas más beneficiosas para ambos.

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